Lo que muchos importadores descubren tarde y cómo evitar pérdidas, retrasos y sanciones desde el inicio.
Importar productos de salud, belleza y cuidado personal al Perú puede ser una gran oportunidad de negocio. Sin embargo, en la práctica, muchos proyectos se retrasan, encarecen o fracasan no por falta de mercado, sino por errores que se repiten una y otra vez desde el inicio del proceso.
En nuestra experiencia acompañando importadores, emprendedores y empresas, estos son los cinco errores más comunes que conviene evitar antes de dar el primer paso.
Error 1: No identificar correctamente el tipo de producto que se va a importar
Uno de los errores más frecuentes es asumir que todos los productos siguen el mismo camino regulatorio. Si bien la autoridad competente es única en estos casos (DIGEMID), no es lo mismo importar un cosmético, un dispositivo médico o un producto dietético. Cada uno tiene requisitos distintos y tiempos de evaluación diferentes.
Una clasificación incorrecta puede generar observaciones, paralizar trámites o incluso impedir el ingreso del producto al país. Por ejemplo, una crema facial que promete efectos terapéuticos como “tratar el acné”, “eliminar manchas” o “reparar la piel” puede dejar de ser considerada un cosmético y pasar a ser evaluada como un producto con fines terapéuticos, lo que implica requisitos distintos, mayor sustento técnico y plazos de evaluación más largos. Identificar correctamente el tipo de producto desde el inicio permite planificar tiempos, costos y documentación de manera realista.
Error 2: Creer que el Registro Sanitario se tramita después de traer el producto
Muchos importadores piensan que primero deben importar y luego “ver el tema del registro”. En la mayoría de casos, este enfoque termina generando sobrecostos importantes, almacenajes innecesarios y demoras que podrían haberse evitado.
El Registro Sanitario no es un trámite accesorio, sino una parte central del proceso. Planificarlo antes de importar permite evitar improvisaciones y tomar decisiones informadas sobre proveedores, fórmulas, etiquetas y presentación del producto. Incluso, se recomienda contar previamente con el documento oficial emitido por DIGEMID que autoriza el Registro Sanitario, para recién en ese momento gestionar la adquisición y el envío de la mercadería al Perú. Adelantar estos procesos sin dicha autorización puede generar contingencias, ya que una eventual demora en la evaluación por parte de DIGEMID podría ocasionar retrasos en el desaduanaje, mayores costos de almacenaje o la inmovilización del producto.
Error 3: Confiar únicamente en la información del proveedor extranjero
El proveedor puede tener experiencia en su país o en otros mercados, pero eso no garantiza que su documentación sea válida para el Perú. Fórmulas incompletas, etiquetas no conformes o certificados que no aplican localmente son situaciones muy comunes.
Además, la documentación debe presentarse correctamente traducida y ajustada a la normativa peruana. Confiar solo en lo que “ya funciona en otros países” suele ser una de las principales causas de observaciones durante la evaluación. Por ejemplo, en el rotulado de un producto cosmético no basta con incluir la información comercial habitual; es obligatorio consignar, en español, el modo de uso y las precauciones, entre otros datos exigidos por la normativa vigente. La omisión o traducción incorrecta de esta información puede dar lugar a observaciones, retrasos en el trámite o la necesidad de rehacer el expediente.
Error 4: No contar con una estructura local adecuada
Otro error habitual es subestimar los requisitos locales. Para importar legalmente productos regulados se requiere contar con una estructura mínima, es decir, una Droguería que incluya un almacén autorizado —el cual puede ser propio o tercerizado— y un Director Técnico. Intentar avanzar sin esta base suele llevar a soluciones apresuradas, correcciones de último momento y pérdida de tiempo. Tener clara la estructura necesaria desde el inicio permite avanzar con orden y seguridad.
Para más detalles sobre cómo aperturar una Droguería autorizada y certificada por DIGEMID, puedes revisar la guía paso a paso AQUÍ.
Error 5: Pensar que hacerlo todo solo es más barato
Muchos proyectos parten de la idea de reducir costos evitando asesoría especializada. Sin embargo, en la práctica, los costos ocultos de este enfoque suelen ser mayores: trámites duplicados, observaciones reiteradas, retrasos en los plazos, sanciones administrativas o incluso la imposibilidad de comercializar el producto. A esto se suma el desgaste operativo y el tiempo perdido intentando corregir errores que pudieron prevenirse desde el inicio.
Importar bien no se trata de gastar más, sino de invertir de manera inteligente para evitar pérdidas, optimizar tiempos y avanzar con una estrategia clara y sostenible. Contar con acompañamiento especializado permite anticipar riesgos, tomar decisiones informadas y enfocarse en el desarrollo comercial del negocio, en lugar de resolver contingencias regulatorias sobre la marcha.
Conclusión
Importar productos de salud, belleza y cuidado personal al Perú es totalmente viable, siempre que se haga con información correcta y planificación. Los errores más comunes al importar no suelen aparecer por mala fe, sino por desconocimiento de un sistema regulatorio que exige orden y precisión.
Tomar decisiones informadas desde el inicio puede marcar la diferencia entre un proceso fluido y avanzar con seguridad, o enfrentar meses de retraso innecesario.

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Que tengas un buen día,
Juan Medina
